jueves, 15 de mayo de 2008

Dentro de las tareas de una huerta y del cultivo de plantas también se encuentra la recolección y la conservación. Tenía una planta de perejil que me había resistido todo el invierno, pero ahora como hacía un poco más de calor ha empezado a crecer y crecer. Estaba empezando a florecer. La pena es que tenía que cambiarla de lugar ya que no estaba precisamente en el mejor sitio. He optado por cortarla y sembrar otras plantas de perejil en otros lugares mejor situados.

El problema era qué hacer con esta planta, era una pena tirar todo ese perejil y luego tener que comprar más hasta que fuera saliendo el nuevo. La solución que he encontrado ha sido la de secar las hojas, así tendré perejil hasta que tenga el fresco, pero con el resultado obtenido tendré para casi todo el año.

Como podéis ver la planta había adquirido unas dimensiones bastante importantes. Empecé a coger hoja por hoja que parecía en principio una tarea sencilla, pero que enseguida pasó a pesada y repetitiva. Había tantas que eso parecía no menguar nunca. Mi intención era llenar una bandeja del horno pero al final fueron 2 y podían haber sido 4 o 5.


Las hojas las iba lavando y le quitaba el exceso de agua con una centrifugadora de ensaladas. Las puse sobre una hoja de papel especial para el horno y en otra bandeja puse una base de silicona para evitar que las hojas se pegaran. Al final el mejor resultado lo dio el papel, ya que a la silicona algunas si se pegaron.


El horno lo programé a 80 ºC durante una hora y media con la función de ventilador. El resultado fue muy bueno, el perejil quedó muy seco, suelto, con mucho olor y color, no como el que venden que está muy pálido.

Otra forma de conservarlo hubiera sido el de envolverlo en papel de aluminio y hacer un rulo y cada vez que se necesita se va cortando una rodaja. Pero como nunca había secado hierbas en el horno me pareció una buena opción para probar ya que era mucha cantidad. Creo que no será la última vez, esperaré a que crezca el tomillo, el orégano, el eneldo y algunas más que tengo. No si al final voy a poner un herbolario.

6 comentarios:

regi dijo...

vaya... con lo que cuesta que te den perejil fresco y tu va y lo tienes por todos los lados
Que suerte

Socrates dijo...

La verdad es que si, lo sembré en el jardín y ha crecido tanto que he tenido que quitarlo. Ahora lo he sembrado en otro sitio que no molesta.

Regi gracias por tu visita.

Luis dijo...

Yo he visto al perejil caminar de año en año, nacer y morir por aquí y por allí en el terreno. Merece la pena dejarlo semillar tranquilamente ,y que el viento lleve sus semillas que germinarán mas adelanrte -además del que plantamos voluntariamente-. ¡Es una mala hierba que se come en la ensalada!

Socrates dijo...

Luis gracias por tu comentario. Lo tendré en cuenta y la próxima vez le dejaré desarrollarse por completo y que elija libremente su nuevo lugar.

blanqui :o) dijo...

Hola Sócrates!
Sabes qué? Cuando vivía en Madrid tenía como 100x30cm plantado de perejil y alcanzó una alutra increíble. Cuando floreció y semilló, coseche y hoy - cuatro años después - habiando regalado a todos mis amigos pequeñas porciones, aún tengo guardadas (en una caja libre de humedades y con aire) y siguen estando vigentes.

Socrates dijo...

Parece mentira lo que crece esto, lo he replantado en otro lugar pero parece que le está costando un poco el salir.